domingo, 9 de mayo de 2010

Matices.

Oscuro, todo oscuro.
No veía ni siquiera mis manos en frente de mis ojos.
Nada, absolutamente nada.

Espera... espera...
¡Creo que ahí veo algo!
¡Es... Es una luz!
¡Se hace más tenue!
Oh, dulce luz.

Pero...
Ahora es molesta, me ciega.
¡Apaguen esa luz!
...No veo ¡esa luz es molesta!

De vuelta a la oscuridad...
...Ya empezaba a extrañarla; Mi preciada oscuridad.

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